Un paseo de El Soto a los Cuatro Postes

Hoy os proponemos un paseo de El Soto a los Cuatro Postes: dos espacios súper emblemáticos de Ávila y entre los que encontraréis lugares que también merecen una visita.

La ermita de San Segundo, la ribera del río Adaja, el puente del mismo nombre… Estos son sólo algunos los rincones que os animamos a descubrir desde otro punto de vista. Al atardecer y en familia puede ser la situación perfecta para daros ese paseo de El Soto a los Cuatro Postes. ¿Os venís con nosotros?

UN PASEO DE EL SOTO A LOS CUATRO POSTES

EMPEZAMOS EN EL SOTO

Si sois de Ávila, seguro que ya conocéis el ‘pulmón verde’ de la ciudad. Este parque natural cuenta con más de 40 hectáreas de sotobosque de ribera. Eso lo convierte en un espacio único para disfrutar de la naturaleza sin salir de la ciudad.

columpios soto
El Soto cuenta con varias zonas de columpios.

Aquí podréis aparcar el coche y pasar un rato antes o después del paseo hasta los Cuatro Postes. En cualquier caso podréis disfrutar de los columpios, sus merenderos o tomaros algo en uno de nuestros restaurantes preferidos: el Country Soul. Buena comida y buen rollito garantizados.

Precisamente es junto al Country Soul donde arranca el paseo de El Soto a los Cuatro Postes. En sus primeros compases, este recorrido coincide con la Ruta Teresiana ‘El confesor’. De hecho, encontraréis un cartel que habla de ella y que os puede servir también de referencia para saber dónde empieza el camino.

Ruta Confesor, paseo por el Soto hasta los cuatro postes.
Es en este punto donde comienza el camino hacia los Cuatro Postes.
LA MURALLA Y LA FÁBRICA DE HARINA

Ya fuera de El Soto comienza el camino. Quizá ésta sea la parte más desangelada. Pero que nadie se desanime. Después de unos metros, y siempre sabiendo que llevamos el río Adaja a nuestra izquierda, se llega a las pistas deportivas de San Nicolás. Y un poquito más adelante, después de pasar por un pequeño túnel bajo la carretera, el camino nos lleva a las inmediaciones del Centro Medioambiental de San Nicolás.

paseo por el Soto, en Ávila
Estos son los primeros metros del paseo de El Soto a los Cuatro Postes.

Aquí, el color verde vuelve a ser ya el protagonista del camino. Y se empiezan a ver con mucha claridad ya el lienzo sur de la Muralla de Ávila, el mayor tesoro de la ciudad, y la antigua fábrica de harina.

Muralla y fábrica de harina. Paseo por el Soto
Al llegar a la zona de San Nicolás ya se aprecia la chimenea de la fábrica de harina.

Esta edificación, ahora en situación de semi abandono, nació en el siglo XVIII como una fábrica de algodón. En ella llegaron a trabajar 800 personas en una ciudad de unos 6.000 habitantes. Así que, imaginad su importancia en aquel momento. Se terminó de construir en 1791 por encargo de Carlos III. Y aunque desde 1860 funcionó como fábrica de harinas, en 1996 se derribó lo que quedaba de aquel inmueble.

Ahora, su gran chimenea nos recuerda en este paseo este retazo de la historia de Ávila. Sólo por ella y por descubrirla desde otra perspectiva, ya merece la pena este paseo de El Soto a los Cuatro Postes.

Paseo del Soto a los cuatro Postes
Según se avanza por este paseo de El Soto a los Cuatro Postes se ve más de cerca la Muralla y la fábrica de harina.
EL PUENTE ADAJA

El camino prosigue llevando siempre el río Adaja a nuestra izquierda. Es él el que da nombre al siguiente hito importante del recorrido: el Puente Adaja.

Este puente de origen romano (se calcula que es del siglo I) ahora sólo puede ser cruzado por los peatones. Para el tráfico rodado se construyó a finales del siglo XIX un puente paralelo que también puede contemplarse en el recorrido.

Puente San Segundo en Ávila
Los peatones pueden cruzar el puente romano sobre el río Adaja.

El puente original se construyó para comunicar la puerta ‘decumana’ de occidente con la ribera contraria del río. Y tuvo que ser reconstruido en la Edad Media.

De él podemos apuntar también que fue declarado monumento histórico-artístico en 1983 y Bien de Interés Cultural (BIC) cinco años más tarde por la Junta de Castilla y León. Y que en sus inmediaciones encontramos una zona de descanso con bancos con una vista privilegiada sobre la Muralla.

Puenta adaja Ávila.
El puente, desde otro punto de vista.
DESDE EL PUENTE… EL RÍO

Una vista privilegiada de la Muralla, por supuesto. Pero desde el puente también se disfruta de una de las panorámicas más bonitas que tiene Ávila de su río Adaja.

Patos y peces saludan al paseante que los contempla desde las alturas, que también se sorprende con la estampa de uno de los restaurantes más clásicos de Ávila, el Molino de la Losa.

río adaja Ávila
Da gusto ver correr el agua y cómo nadan los patos desde las alturas.

El Molino de la Losa data del siglo XIV y su nombre se explica por la gran lancha de piedra de granito que el tiempo ha ido transformando en una losa pulida y erosionada por el paso de las aguas. Hoy alberga un conocido restaurante donde se conserva la maquinaria de ese histórico molino.

Molino  de la Losa, Ávila
El Molino de la Losa y el puente del siglo XIX, desde el puente romano.
LAS TENERÍAS JUDÍAS

Dejando atrás el puente sobre el río Adaja se llega a otro punto de obligada visita para el turista: las tenerías y la ermita de San Segundo.

En el primero de los casos, tenemos que tener en cuenta que nos encontramos en lo que siglos atrás era el arrabal extramuros del Puente. Ocupaba las dos riberas del río Adaja. Y allí se instalaron los diferentes establecimientos artesanales que necesitaban del agua en su actividad, como los batanes, los telares, los molinos (de los que ya hemos habado) y tenerías.

tenerías Ávila
Las tenerías de San Segundo.

En este último caso, las tenerías judías fueron declaradas Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica en 2010. Vieron la luz después de unos trabajos arqueológicos que permitieron poder contemplar los restos de un complejo artesanal dedicado al curtido de las pieles.

En vuestro paseo podréis adivinar esos restos. Pero si preferís profundizar más en ellos podéis visitarlos de manera turística. En este enlace están los detalles de esa visita.

LA ERMITA DE SAN SEGUNDO

Y junto a las tenerías, se encuentra uno de los rincones más queridos por todos los abulenses.

Es la ermita de San Segundo, el patrón de la ciudad. Se trata de un edificio románico del siglo XII dedicada al primer obispo de Ávila y levantada con el granito caleño típico de la zona.

ermita de San Segundo. PAseo del Soto a los cuatro postes
La ermita de San Segundo, tocada por un rayo de sol.

La tradición cuenta que en 1519, durante unas obras de remodelación, se halló un sepulcro con sus restos en un templo que en aquel entonces estaba dedicado a San Sebastián ​y que antes también había estado dedicada a Santa Lucía. Ahora, los restos de San Segundo (cuya fiesta se celebra el 2 de mayo) descansan en la Catedral de El Salvador de Ávila.

En el interior de la ermita,declarada Monumento Nacional en 1923, puede contemplarse la escultura orante de San Segundo, obra de Juan de Juni.

Ermita de San Segundo Ávila
Otro detalle de la ermita románica de San Segundo.
HACIA LOS CUATRO POSTES

Llegados a este punto el paseo empieza a llegar a su fin. Aunque aún queda, eso sí, el ‘premio gordo’.

Cruzando el río Adaja sobre el moderno puente construido cerca de la ermita de San Segundo, se llega al mirador por excelencia de la ciudad: los Cuatro Postes.

Puente de Madera sobre el Adaja
Éste es el puente que lleva a los Cuatro Postes.

Al final de una ligera subida se contempla el humilladero de San Sebastián. O los Cuatro Postes: cuatro monolíticas columnas dóricas unidas por un arquitrabe con el escudo de la ciudad y en cuyo centro se encuentra una cruz de granito.

Son muchas las leyendas que rodean este monumento, emblema de Ávila. Y nosotros nos quedamos con la que habla de cómo Francisco de Cepeda, tío de Teresa de Jesús, encontró a la Santa siendo una niña y a su hermano Rodrigo cuando estos trataban de huir de Ávila para sufrir martirio en tierra de moros.

Los cuatro postes, Ávila
La llegada a los Cuatro Postes.

Las vistas desde los Cuatro Postes son maravillosas en cualquier momento del día. Pero si podéis elegir, acudid al atardecer. La luz sobre la Muralla es, a esas horas, simplemente magia.

Un paseo en Ávila. Vista desde la Muralla.
Panormámica de Ávila desde la ascensión a los Cuatro Postes.

¡Ah! Y no nos olvidamos que junto a los Cuatro Postes están instaladas las letras de Ávila, al más puro estilo Hollywood, ja,ja. Con la tipografía que identifica a la ciudad y en un lugar privilegiado, podréis hacer fotos preciosas para recordar vuestro paso por Ávila.

Ávila
Ávila con su Muralla al fondo.
DATOS PRÁCTICOS

Este paseo de El Soto a los Cuatro Postes puede completarse en algo menos de una hora (a la que que habría que sumar el tiempo de regreso al Soto, si es que habéis ido en coche).

Aquí os dejamos el enlace a nuestro último recorrido.

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